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martes, 5 de agosto de 2008

cuestión de olvidar....

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Hace meses que eliminé todos tus mensajes,

hace semanas que decidí deshacerme de los recuerdos,

hace días que olvidé los buenos momentos,

hoy, por fin, te borré de mi memoria.




(tanto, que te escribo estas líneas)

viernes, 4 de julio de 2008

Mejor no me quieras

Dicen que el buen humor y el positivismo son las claves para una -más que necesaria- felicidad personal, y más cuando nos toca lidiar con aquello de los sentimientos.

En este caso estaría bastante de acuerdo, pero no siempre hay que creer todo lo que "dicen". Por ejemplo, también es vox populi aquello de que un "te quiero" cura cualquier herida del corazón. Vaya una falacia convertida en verdad absoluta....

Hay veces que esas dos palabras hacen más daño que una nariz rota. Por no haberlas dicho cuando yo debía. Por haber soñado oirlas. Por haberlas escuchado. Por saber que no eran ciertas...

Para quererme regalándome una falsa reciprocidad, cambiando un "te echo de menos" por "¿qué tal va todo?" y olvidando un beso para recordarme un enfado...

Para quererme así, por favor, mejor no me quieras.

martes, 24 de junio de 2008

Noche de San Juan



Ayer era la fecha señalada para dejar en el olvido todo aquello que no ha resultado positivo para poder, así, avanzar. Si, probablemente eso deberíamos hacerlo de forma diaria pero nunca viene mal un pretexto como éste.

Era el momento de quemar todas las experiencias y recuerdos negativos en la noche más larga y mágica del año.

En Madrid la lluvia apagó las hogueras, pero no las ilusiones de quiénes dejaban el pasado atrás en ellas.

jueves, 19 de junio de 2008

Antropología de los sentimientos

Creo que tendemos a confundir el amor con el romanticismo.

Nada de flores. Ni velas. Tampoco luz de luna ni aquello de buscar constelaciones en las estrellas. Eso es puro romanticismo. Que nunca está de más.

Pero el amor es otra cosa. Es alguien que llegue y te haga sentir endiabladamente incoherente. Que te empuje a hacer cosas de las que jamás te creíste capaz y arrastre de un solo golpe con todos tus principios, tus valores, tus yo nunca y tus yo qué va.

Como eso, según los expertos, pasa un par de veces en la vida -a lo sumo-… de mientras, jugamos a ser románticos. A autoconvencernos que es amor lo que realmente es deseo, que es deseo lo que realmente es pasión y que es pasión lo que es un simple calentón.

Pero es que de eso se trata: de vivir. Qué aburrido sería sólo existir.

Así que ojalá amemos mucho. Incluso a riesgo de ser correspondidos.

lunes, 16 de junio de 2008

My way



He aprendido que hay que dedicarse a algo de lo que jamás te quieras jubilar. Por mucho que te cueste pagar las facturas. Por mucho que en las reuniones de antiguos alumnos te miren de reojo por tener un empleo categorizado como inestable.

Es mejor dedicarse toda una vida a algo que te divierte pese a no llegar a fin de mes, que pasarte un sólo día trabajando únicamente por dinero y con tu sonrisa, tu savoir faire y tus ganas guardadas en el cajón de la mesilla de noche.

Por ello, yo sigo por el que considero –por ahora- mi camino.





En las fotos: Laura Bárcena





viernes, 13 de junio de 2008

Tiempo, ¿perdido?


Me cansa pensar en el tiempo. Me agota aquel dicho popular de intentar no perderlo. Me desquicia sentir que puedo haberlo perdido.

Así que prefiero no pensarlo. Hay un par de verdades universales: una, que nos vamos a morir. Otra, que el tiempo va a pasar.

Sobre la muerte; lo mejor es sólo morirse una vez. Así que procura no morirte más veces por el camino. No hay nada peor que esa gente que se va muriendo antes de morirse del todo. Así que creo que lo mejor es decidir por uno mismo, ya que el día en que se siente que tus acciones se ven condicionadas por un ente exterior, cuidado, porque creo que en ese momento estamos empezando a palmarla un poquito.

Sobre el tiempo; mi opción sería olvidar por completo su existencia. Que una copa se acaba, un euro se pierde y un polvo se malgasta.